Todo lo que hay que saber
sobre la Factura electrónica
Una factura electrónica,
también llamada comprobante fiscal digital, es un documento electrónico que
cumple con los requisitos legal y reglamentariamente exigibles a las facturas tradicionales
garantizando, entre otras cosas, la autenticidad de su origen y la integridad
de su contenido.
La factura electrónica es,
por tanto, la versión electrónica de las facturas tradicionales en soporte
papel y debe ser funcional y legalmente equivalente a estas últimas. Por su
propia naturaleza, las facturas electrónicas pueden almacenarse, gestionarse e
intercambiarse por medios electrónicos o digitales.
El
sitio de Internet del SAT informa que;
A
partir del 1 de enero de 2014 será obligatorio el uso de la Factura Electrónica
para todos los contribuyentes, sin importar el monto de sus ingresos o tipo de
actividad.
Desde ese momento, ya no serán válidas las facturas impresas con código de
barras ni los Comprobantes Fiscales Digitales (CFD); por eso, es importante que
desde ahora comiences a transitar a la nueva facturación electrónica con CFDI.
El SAT está emigrando hacia
la facturación electrónica y para ello da 3 alternativas:
- Factura impresa por el
contribuyente con código
de barras bidimensional.
- CFD
(Comprobante fiscal digital), para el cual se tuvo que
haber emitido una factura antes del 1º de Enero de 2011, y
- CFDI
(Comprobante fiscal digital por Internet), el cual es validado
y enviado al SAT por un PAC (Proveedor Autorizado de Certificados).
¿QUIENES ESTÁN OBLIGADOS?
A partir del próximo año
todas las personas físicas o morales que hayan tenido ingresos mayores a cuatro
millones de pesos durante el ejercicio fiscal 2009 están obligadas a emitir
facturas electrónicas. La excepción es en las transacciones menores a dos mil
pesos, para las que existe la opción de emitir facturas en papel.
“Damos esa posibilidad
porque en ese tipo de transacciones se puede usar efectivo, y tienen la opción
de administrarlo de manera diferente”, explicó Garza Cantú.
Hay otra salvedad: hasta el 31 de diciembre de este año los impresores
autorizados podrán hacer recibos, con vigencia de dos años. Las personas
físicas o morales que así lo deseen pueden imprimir facturas y usarlas hasta
que se les acaben o caduquen, sin importar el monto de la transacción, incluso
para aquellos que superen el tope de cuatro millones de pesos.
FACTURA
ELECTRÓNICA COMO TRANSFORMACIÓN DE LA FACTURA TRADICIONAL
Una factura es el
justificante fiscal de la entrega de un producto o de la provisión de un
servicio, que afecta al obligado tributario emisor (el vendedor) y al obligado
tributario receptor (el comprador). Tradicionalmente, es un documento en papel,
cuyo original debe ser archivado por el receptor de la factura. Habitualmente
el emisor de la factura conserva una copia o la matriz en la que se registra su
emisión.
La factura electrónica es el
equivalente digital y evolución lógica de la tradicional factura en papel. A
diferencia de esta, se emplean soportes informáticos para su almacenamiento en
lugar de un soporte físico como es el papel.
En los países en los que la
legislación lo admite, la validez de una factura electrónica es exactamente la
misma que la de la tradicional factura en papel y gracias a la firma digital
que incluye se garantiza su integridad y un alto nivel de trazabilidad, por lo
que judicialmente es un documento considerado como vinculante y que no necesita
de mayor prueba o confirmación que su propia existencia.
ASPECTOS
GENERALES
La factura electrónica es un
tipo de factura que se diferencia de la factura en papel por la forma de
gestión informática y el envío mediante un sistema de comunicaciones que
conjuntamente permiten garantizar la autenticidad y la integridad del documento
electrónico.
Una factura electrónica se
construye en 2 fases:
- Se
crea la factura tal y como se ha hecho siempre y se almacena en un fichero de
datos.
- Posteriormente
se procede a su firma con un certificado digital o electrónico propiedad del
emisor que cifra el contenido de factura y añade el sello digital a la misma
Al terminar obtenemos una
factura que nos garantiza:
- Que la persona física o jurídica que firmó la factura es quien dice ser
(autenticidad) y
- Que el contenido de la factura no ha sido alterado (integridad).
El emisor envía la
factura al receptor mediante medios electrónicos, como pueden ser CD, memorias
Flash e incluso Internet. Si bien se dedican muchos esfuerzos para unificar los
formatos de factura electrónica, actualmente está sometida a distintas
normativas y tiene diferentes requisitos legales exigidos por las autoridades
tributarias de cada país, de forma que no siempre es posible el uso de la
factura electrónica, especialmente en las relaciones con empresas extranjeras
que tienen normativas distintas a la del propio país.
Los requisitos legales
respecto al contenido mercantil de las facturas electrónicas son exactamente
las mismas que regulan las tradicionales facturas en papel. Los requisitos
legales en relación con la forma imponen determinado tratamiento en aras de
garantizar la integridad y la autenticidad y ciertos formatos que faciliten la
interoperabilidad.
La factura electrónica
permite que instituciones, empresas y profesionales dejen atrás las facturas en
papel y las reemplacen por la versión electrónica del documento tributario.
Tiene exactamente la misma validez y funcionalidad tributaria que la factura
tradicional en papel. Todo el ciclo de la facturación puede ser administrado en
forma electrónica.
BENEFICIOS
Dependiendo del tamaño de
las empresas y el volumen de su facturación, el ahorro en concepto de emisión y
gestión de facturas (emisión, envío, recepción, almacenaje, búsqueda, firma,
devolución, pago, envío, etc.) puede fluctuar entre el 40% y el 80%.
Entre los
motivos que hacen posible este ahorro se encuentran:
- Oportunidad
en la información, tanto en la recepción como en el envío.
- Ahorro
en el gasto de papelería.
- Facilidad
en los procesos de auditoría.
- Mayor
seguridad en el resguardo de los documentos.
- Menor
probabilidad de falsificación.
- Agilidad
en la localización de información.
- Eliminación
de espacios para almacenar documentos históricos.
- Procesos
administrativos más rápidos y eficientes.
- Reducción
de costes.
- Mejora
de la eficiencia.
- Aumenta
la seguridad documental.
- Reducción
en tiempos de gestión.
- Mayor
agilidad en la toma de decisiones.
Por otro lado, una vez que
las empresas empiecen a operar con esta tecnología, se verán incentivadas a
digitalizar otros documentos, logrando eficiencia y ahorro en otras áreas de la
empresa. El control tributario se incrementa con la factura electrónica, ya que
permite un mayor control del cumplimiento tributario y simplificación de la
fiscalización.
FORMATOS
UTILIZADOS
No existen requisitos
formales respecto a la forma en que se debe proceder a la codificación de la
factura, pero las modalidades más habituales son las siguientes:
- PDF.
Cuando el destinatario es un particular, un profesional o una PYME cuyo único
interés sea guardar electrónica mente la factura, pero no evitar volver a
teclear los datos ya que con este formato no se facilita el ingreso de los
datos de la factura en el ordenador de destino.
- XML.
Cuando el envío es de ordenador a ordenador, puede también utilizarse este tipo
de sintaxis. Es un lenguaje extendido principalmente en Norteamérica que poco a
poco va ganando terreno en Europa. Existen diversas variantes cuya convergencia
se espera en el marco de las Naciones Unidas.
FORMATOS
DE LA FIRMA DIGITAL EN LA FACTURA ELECTRÓNICA.
Para cada formato existe una
forma peculiar de codificar la firma electrónica:
- XML.
El formato de firma electrónica se denomina XAdES y se rige por la
especificación TS 101 903. De las diferentes modalidades previstas por la
norma, la más recomendable es la ES-XL que incluye información sobre el tiempo
en el que se llevó a cabo la firma electrónica e información sobre la validez
del certificado electrónico cualificado que la acompaña.
- PDF.
El formato de firma de Adobe (derivado de PKCS#7) queda embebido dentro
del formato PDF y permite asociar una imagen, por lo que es uno de los más
adecuados para su visualización. La especificación del formato es la 1.6 y para
la visualización se emplea Acrobat Reader v7 o Foxit PDF Reader. La apariencia
de la firma es muy visual, ya que es posible asociar a la misma un gráfico como
una firma digitalizada o un sello de empresa.
Investigación autoría de:
Jose Luis Mariano Narciso